Ante la creciente ola de dudas y rumores entre los ciudadanos, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) emitió una aclaración: no existe ninguna orden para cambiar de forma masiva los medidores de agua, luz o gas en el país.
Aunque la entidad expidió recientemente nuevos reglamentos técnicos metrológicos, estos aplican única y exclusivamente para equipos nuevos que ingresen al mercado, primeras instalaciones o reemplazos debido a fallas técnicas que sean irreparables. Las empresas prestadoras no pueden obligar a los usuarios a sustituir los medidores que hoy funcionan de manera correcta bajo la excusa de esta nueva normativa.

Los nuevos reglamentos han venido entrando en vigencia de manera escalonada en lo corrido del año: el de energía eléctrica inició el pasado 5 de enero; el de agua, el 13 de marzo; y el de gas comenzó a regir el 19 de junio.
La entidad enfatizó que estas medidas buscan, al contrario, proteger al ciudadano, permitiendo que los dispositivos nuevos pasen por la lupa de organismos técnicos independientes y especializados, evitando que todo quede bajo el criterio exclusivo de las empresas de servicios públicos. Además, se dejó claro que la norma no obliga a la instalación de los llamados “medidores inteligentes” ni altera las tarifas vigentes.
Un punto clave que detalla el pronunciamiento de la SIC es la división de funciones. Mientras la SIC regula el estándar del aparato antes de entrar al mercado, la vigilancia de los medidores que ya están en las fachadas de los hogares colombianos es tarea de otra entidad.

“Una vez el medidor está instalado y en funcionamiento, la vigilancia y control de la prestación del servicio corresponde a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios)”, aclaró la SIC.
Es la Superservicios la encargada por ley de frenar cualquier tipo de abuso en las revisiones técnicas o en los intentos de cobros injustificados por sustituciones. Ninguna empresa de servicios públicos puede ampararse en las resoluciones de la SIC para exigirle un cambio de equipo de forma arbitraria. Si la compañía insiste en una modernización tecnológica o reposición por vida útil, se trata de una política interna de la empresa y no de un mandato legal de la Superintendencia.

Para evitar que los usuarios caigan en engaños, la SIC recomienda seguir tres pasos fundamentales frente a cualquier solicitud sospechosa por parte de los operadores de servicios:
- Exija razones claras: Si le notifican que debe cambiar su medidor, pida el soporte técnico específico de su caso (una falla real en la lectura, daños visibles e irreparables, etc.).
- Haga valer la vigencia de su equipo: Recuerde que un nuevo reglamento para equipos nuevos no quita la validez ni la legalidad del medidor que usted ya tiene funcionando de forma correcta en su casa.
- Denuncie ante las autoridades: Si nota presiones o considera que la empresa está pasando por encima de sus derechos, acuda de inmediato a radicar su queja ante la Superservicios.







