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En pleno siglo XXI el mundo conoce por primera vez mapa 3D del clítoris: 30 años después del mismo estudio en el pene

En una reciente investigación, liderada por Ju Young Lee, del Centro Médico Universitario de Ámsterdam (países bajos),  reveló los detalles más profundos del único órgano diseñado para generar placer. Resulta relevante no solo porque el estudio del placer femenino había sido relegado y olvidado debido a tabúes entorno a la sexualidad femenina, sino porque nace 30 años después del mismo estudio anatómico masculino.  

“Ha sido relegado intelectualmente por la comunidad médica y científica, presumiblemente en consonancia con la ignorancia social” señaló la Uróloga Helen O’Connell para el diario The Guardian, quien además fue una de las precursoras en estudiar la anatomía femenina el 1998, específicamente el clítoris, con la primera resonancia magnética donde, por primera vez, se podía apreciar la estructura interna de los genitales femeninos, incluyendo tejidos genitales, “revelando que el tamaño del clítoris es al menos el doble de grande que el que se muestra en los libros de texto de anatomía” señala la investigación de Lee. 

Imagen: Modelo 3D realizado a partir de la investigación liderada por Ju Young Lee.

Sin embargo, lo que se pudo revelar hasta ese momento con O’Connell y otras investigaciones, había sido solo una visión macro y microscópica sobre los nervios del clítoris, pero la trayectoria 3D completa del nervio de este órgano aún no se había descrito, ya que según Lee “ los nervios están en gran parte incrustados profundamente en el cuerpo y, por lo tanto, son más difíciles de diseccionar en comparación con el pene”. 

Las disecciones tradicionales y las resonancias magnéticas no tienen la potencia suficiente para ver con suficiente detalle las estructuras más pequeñas de este órgano. Es así que, Lee decide romper las reglas del juego: “toma prestada” la radiación de sincrotrón, un acelerador de partículas que genera rayos X de alta energía. Pasan de la medicina tradicional a la física para iluminar lo que siglos de prejuicios mantuvieron oculto. El resultado: una cartografía micrométrica donde los nervios(amarillo), tejido eréctil (verde y morado), arterias y venas (azul) se pueden ver con total claridad. 

Imagen: Modelo 3D realizado a partir de la investigación liderada por Ju Young Lee.

A través de escanear dos muestras pélvicas después de su muerte de donantes de 59 y 69 años, lograron capturar imágenes del nervio dorsal del clítoris (principal fuente de sensibilidad) y determinar, principalmente, una diferencia con respecto a otros estudios en los que se había descubierto que el nervio dorsal disminuía gradualmente a medida que se acercaba al glande, pero la investigación de Lee descubre es que no desaparece sino que continúa dentro del glande y se ramifica extensamente allí, como se detalla en esta imagen en color amarillo: 

Imagen: Modelo 3D realizado a partir de la investigación liderada por Ju Young Lee.

“Como resultado, las ilustraciones médicas a menudo representan el glande del clítoris con una escasa inervación. Al utilizar imágenes 3D con tamaños de vóxel a escala micrométrica, hemos demostrado que el DNC no disminuye, sino que exhibe un complejo patrón de ramificación en forma de árbol dentro del glande del clítoris” señala la investigación de Lee. 

Esta investigación no solo sugiere aportar a la comunidad científica sobre un órgano que no ha estado esencialmente dentro de su foco, sino que además pretende servir como insumo para la comunidad médica que aborda el manejo de las sobrevivientes de la mutilación femenina y cirugías genitales estéticas. En esta última, definiendo una zona de peligro que, para Lee, ayude a los cirujanos a evitar daños nerviosos durante la operación. 

A pesar de que esta investigación en esencia es reveladora, es importante mencionar que aún está a la espera de ser avalada por pares. Es decir, avalada por la comunidad científica. Además de que el tamaño de su muestra fue limitado (2 personas).