En un esfuerzo por llevar tranquilidad a las comunidades afectadas, la Fiscalía General de la Nación logró la judicialización y el envío a prisión de tres hombres señalados como los presuntos responsables de acabar con la vida de tres ciudadanos en hechos aislados ocurridos en los municipios de Yacopí y Soacha, Cundinamarca.
De acuerdo con el reporte oficial de la Fiscalía, a los investigados se les imputaron los delitos de homicidio y homicidio agravado, según su nivel de participación individual. Aunque Édgar Eliécer Bonilla, Jhony Alexander Montaño Rentería y Juan Sebastián Serrano Pérez no aceptaron los cargos formulados, la contundencia de los elementos presentados permitió que jueces de control de garantías les impusieran medida de aseguramiento en centro carcelario.
El despliegue investigativo permitió poner bajo la lupa de las autoridades tres crímenes que conmocionaron a la región en los últimos meses. La primera de estas tragedias ocurrió el pasado 8 de abril en la vereda Ibama de Minas de Yacopí. Allí, Édgar Eliécer Bonilla presuntamente irrumpió en una vivienda para atacar con un machete a un hombre que se encontraba en compañía de la expareja sentimental del agresor.
Debido a la gravedad del ataque, la víctima falleció en el lugar. El segundo caso penalizado involucra a Jhony Alexander Montaño Rentería, señalado de disparar contra un ciudadano el pasado 12 de mayo en el barrio San Esteban de Soacha. En un doloroso desenlace, el cuerpo sin vida de la víctima fue hallado posteriormente en una zona rural del barrio El Bosque de Cagua Chiquita.
El hecho más reciente tuvo lugar el pasado 14 de junio en plena vía pública del barrio San Mateo, también en Soacha. En medio de lo que inició como una riña, Juan Sebastián Serrano Pérez presuntamente le propinó una herida fatal con arma cortopunzante a un adolescente de tan solo 17 años.
En la información oficial de las autoridades judiciales se ratifica el compromiso institucional de procesar con rigurosidad los delitos que atentan contra el derecho fundamental a la vida, logrando que los presuntos implicados permanezcan recluidos mientras avanzan las etapas del juicio.






