En vísperas de la crucial segunda vuelta de las elecciones presidenciales programada para el próximo 21 de junio de 2026, la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca ha emitido un llamado preventivo para garantizar que el servicio de atención de emergencias no se detenga, pero asegurando, por encima de todo, que la vida y la integridad de los socorristas no corran peligro ante posibles alteraciones del orden público.
A través de un comunicado oficial, expedido el 18 de junio de 2026, la institución reconoce que esta jornada democrática puede traer consigo concentraciones masivas, protestas o bloqueos que eleven la tensión en las calles. Ante este panorama, el organismo bomberil ha decidido no dejar nada al azar y proteger a aquellos que arriesgan su vida por la comunidad.

Para asegurar una respuesta efectiva y segura, la Delegación Departamental ha solicitado a todos los comandantes y alcaldes implementar de manera estricta las siguientes directrices:
- Mantener activos y verificados los planes de alistamiento operativo antes, durante y después de la jornada electoral.
- Asegurar la disponibilidad de personal, vehículos, equipos especializados y abastecimiento de combustible.
- Fortalecer los canales de comunicación y coordinación permanente con la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y los Puestos de Mando Unificado (PMU).

Una de las decisiones más importantes radica en el protocolo para zonas de disturbios. Si se presenta una emergencia en un sector con asonadas o bloqueos, los bomberos deberán evaluar la seguridad de la escena y coordinar con la Fuerza Pública antes de intervenir.
Si las condiciones representan una amenaza inminente para los socorristas o sus equipos, la atención podrá diferirse temporalmente hasta que el área sea asegurada por las autoridades competentes.
El comunicado es contundente al recordar que los rescatistas también son seres humanos vulnerables: “Ninguna actuación de respuesta podrá desarrollarse desconociendo las condiciones mínimas de seguridad requeridas para el personal de intervención”.
Frente a la posibilidad de tener que pausar temporalmente una operación por falta de garantías, el comunicado aclara a la ciudadanía que no se trata de un abandono: “Lo anterior no constituye una negativa injustificada en la prestación del servicio público esencial bomberil, sino la aplicación de las disposiciones legales vigentes orientadas a proteger la vida del talento humano”.

De esta manera, el Capitán Álvaro Eduardo Farfán, Delegado Departamental de Bomberos de Cundinamarca, extiende una invitación a la empatía y al trabajo en equipo. Se exhorta a las autoridades territoriales a mantener la máxima articulación institucional durante este 21 de junio. Al final, los bomberos reafirman su vocación de servicio con los cundinamarqueses, recordándonos que para seguir cuidando a la población, primero debemos proteger el latido y la vida de quienes nos salvan.






