La Sociedad de Activos Especiales (SAE) anunció posibles riesgos ante el futuro operativo y social de la empresa Fast Moda S.A.S., firma operadora de las reconocidas marcas de ropa y accesorios Lili Pink y Yoi. La entidad informó que, a la fecha, ha recibido una avalancha de 87 solicitudes por parte de empresarios y operadores de centros comerciales que buscan terminar de manera unilateral los contratos de arrendamiento de los locales donde funcionan estos establecimientos. Esta situación se desencadenó luego de que la sociedad comercial fuera sometida a un proceso de extinción de dominio por parte de las autoridades judiciales.
Además de las peticiones de ruptura contractual, la SAE reportó el ingreso de 23 requerimientos adicionales de terceros que solicitan aclaraciones, ampliaciones y precisiones sobre el estado legal actual de la compañía. Ante este escenario de incertidumbre, la entidad advirtió que el cierre prematuro de los puntos de venta provocaría un impacto socioeconómico directo y devastador para la fuerza laboral de las marcas. Específicamente, se verían afectadas cerca de 260 trabajadoras vinculadas a la operación, quienes en su gran mayoría son mujeres cabeza de hogar y madres de familia que dependen exclusivamente de este sustento diario.

La desconfianza comercial, según la SAE, también ha golpeado la cadena de abastecimiento y soporte de Fast Moda S.A.S.. La SAE evidenció que varios proveedores de bienes y servicios, incluyendo entidades del sector financiero, firmas jurídicas y aliados operativos, han suspendido de manera preventiva sus contratos con las marcas, argumentando los riesgos asociados al pleito judicial de extinción de dominio.
Frente al nerviosismo del mercado, la Sociedad de Activos Especiales aclaró que la empresa textil no se encuentra desamparada ni en proceso de liquidación. Actualmente, Fast Moda S.A.S. está bajo la administración del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO), el cual actúa a través de la SAE. Para garantizar la estabilidad del negocio, se designó a un administrador especial con facultades legales para conservar y dirigir los activos. “La protección de los derechos laborales y la estabilidad de los trabajadores vinculados constituyen una prioridad institucional” señaló la SAE en su comunicado oficial.

Con el fin de mitigar el impacto, el administrador delegado se encuentra realizando una evaluación detallada de las áreas financiera, contable, contractual, laboral y operativa de Fast Moda S.A.S. para conocer las condiciones reales del negocio y trazar una ruta de sostenibilidad. Así mismo, la entidad señaló que se encuentra adelantando mesas de trabajo y reuniones permanentes con delegados del Ministerio del Trabajo con el objetivo exclusivo de salvaguardar las garantías de ley de las empleadas y asegurar la continuidad de sus puestos.
El monitoreo de todos los puntos de venta del país sigue de forma permanente funcionando bajo estrictos criterios de transparencia, responsabilidad y cumplimiento normativo por parte de la SAE.

La entidad hizo un llamado a la prudencia y la responsabilidad social de los arrendadores, proveedores y del sector bancario. La SAE recordó que las decisiones apresuradas y unilaterales no solo afectan la viabilidad comercial de una marca tradicional en el país, sino que vulneran de forma directa el ingreso económico de cientos de familias vulnerables.






