El Consejo Nacional Electoral entregó las credenciales oficiales que lo proclaman como el presidente de la república colombiana para el periodo 2026-2030. Durante el acto protocolario, el nuevo mandatario dió su primer discurso y se refirió a la lectura política de su triunfo, la conformación de su gobierno y las críticas al gobierno saliente.
Con la presencia del presidente del senado de la república Lilio Turbay, la presidenta de la Corte Constitucional Paola Meneses, el presidente de la Corte Suprema de Justicia Iván Gómez, el presidente del Consejo de Estado Alberto Montaña, y demás representantes de las instituciones públicas, presidieron el acto protocolario que oficializa la elección del nuevo mandatario de Colombia.

De la Espriella inició su primer discurso como presidente agradeciendo a Dios, su familia, a su vicepresidente, a la organización electoral, y también a su electorado. Con este último inició elevando el tono de su discurso señalando que recibe una Colombia “saqueado, vilipendiado y con su dignidad republicana pisoteada”
Frente a la conformación de su gabinete, si bien no entró en detalle, mencionó que será un selección sin improvisación y con personas “intachables, capaces y comprometidas con sacar adelante el programa de gobierno de los colombianos”.
Según sus declaraciones, a partir del siete de agosto, recibe una “nación profundamente quebrantada”, que según él, fueron fruto de la “degradación” del gobierno saliente. “Se encargó de debilitar las instituciones y de dividir a los colombianos sembrando en el alma de muchos el odio de clases”
Enfatizó, además, que su campaña fue una “sin estructuras políticas tradicionales”, sin grandes grupos económicos, con “vastos grupos de comunicación tradicionales en contra”. Sin embargo, aunque el recién electo mandatario continúa negando dichas estructuras, lo cierto es que estuvo acompañado de políticos de los partidos tradicionales del país como Cambio Radical.

De la Espriella lanzó fuertes aseveraciones hacia el presidente saliente, Gustavo Petro, a quien lo calificó de haber tenido “el apoyo del régimen, el respaldo de terroristas y la financiación de los grandes y oscuros contratistas del Estado volcados a su favor”. Declaraciones aún sin pruebas.
Finalizó su discurso diciendo que su gobierno será uno para todos los y las colombianas, y que habrá “garantías plenas y absolutas para quienes dentro de la constitución y la ley ejerzan legítimamente la oposición”. Sin embargo, bajo su gobierno, habrá “absoluta severidad para quienes pretendan intimidar al pueblo mediante el caos y la violencia”







