Cristian Quiroz, presidente del Consejo Nacional Electoral, anunció durante la mañana de este martes 23 de junio, la instalación de la Comisión Escrutadora Nacional para la segunda vuelta presidencial. Según sus declaraciones, este proceso se llevará en el menor tiempo posible.
El ambiente político nacional se mantiene a la expectativa tras el preconteo realizado el pasado domingo 21 de junio. Dicho ejercicio, que arrojó un resultado preliminar sin valor jurídico, evidenció un estrecho y tenso margen de apenas el 1 % entre los dos candidatos a la presidencia. Ante este escenario, Colombia aguarda el desarrollo del escrutinio, el único proceso que otorga validez legal, definitiva y oficial a las elecciones.

Para llevar a cabo esta monumental tarea con total transparencia, las comisiones cuentan con la intervención de un amplio equipo institucional conformado por jurados de votación, jueces de la república, notarios, registradores de instrumentos públicos, además de delegados y magistrados del CNE.
El progreso de estas labores ya muestra cifras alentadoras: con la instalación de las comisiones en los 32 departamentos, se ha reportado un avance del 28 % en el escrutinio de los formularios E14, lo que se traduce en 35.320 mesas revisadas a nivel nacional. Tal como lo anticipó el presidente de la entidad, el proceso avanza con notable rapidez y se espera que el boletín definitivo sea de conocimiento público en los próximos días.

Para reafirmar el compromiso de la institución con la transparencia, Quiroz fue enfático en la rigurosidad con la que operarán estas comisiones: “El proceso de escrutinio que hoy inicia el CNE, tanto a nivel general como en el nivel nacional, garantizará el debido proceso y la consolidación de resultados del proceso de votación, garantizando la verdad electoral”, señaló Quiroz, a través de un comunicado oficial.
En unas elecciones históricamente reñidas, el trabajo exhaustivo y técnico de las autoridades electorales no es solo un trámite legal, sino un escudo que protege la confianza ciudadana y la paz social. Aguardar los resultados oficiales con paciencia, sensatez y respeto por la institucionalidad es, hoy más que nunca, la mayor prueba de madurez de nuestra democracia.







